domingo, 27 de mayo de 2012
Unidas y organizadas por nuestro derecho a la salud
La cita es en el obelisco, este lunes 28 de mayo, desde las 18 hs.
Desde REMOLINOS, TIEMPO DE MUJERES, estaremos compartiendo un programa especial en el Día de acciones por la Salud de las Mujeres.
¡Participemos!
lunes, 30 de abril de 2012
Tarde de otoño con Cristina
Qué suerte ser argentina.
El viernes estuve de fiesta. Fui a tomar mate con unxs compañerxs frente al estadio de Vélez Sarsfield.
Parecería un comentario banal, simple, apolítico.
No es cierto: es altamente político.
Pude ir a tomar mate frente al estadio de Vélez, porque estoy viviendo la maravillosa etapa que Néstor y Cristina K me regalan. Nos regalan. A los 40.000.000 de argentinos.
Mis piernas y mis años no me aseguraban “aguante”, por eso elegí quedarme del lado de afuera, no entrar al estadio; ver a Cristina por la pantalla montada en Av. Juan B. Justo (Justo detrás de una parada del Mentibus de Mauricio).
Pude estar parada allí, y sentirme segura; ver policías pasar sin que me produjeran estremecimientos, pude esbozar cabriolas muegueras con el ritmo de los redoblantes y bombos compañeros, pude ver militantes de todos los colores, chicos y grandes, solitarios o en grupos; y circulaba un clima de armonía y coincidencia que nos hermanaba. Estábamos festejando que hace nueve años Néstor K ganara la presidencia con un porcentaje muy pequeño de votos; Claro, si nadie más quería “agarrar” el hierro caliente que era gobernar en ese tembladeral!! ¿Fueron cinco presidentes en una semana?
Al “cabezón” se lo veía contento cuando le puso la banda presidencial; pobre “cabezón”, cómo le pifió, le salió el tiro por la culata; creyó que “el pingüino” era un “nabo”. . .
Los chicos que hoy salen a la calle no vivieron a Kosteki y Santillán, la policía brava, la represión dura, los muertos de Plaza de Mayo. . . y ni que hablar de antes. Y por eso lo del mate. Porque el que piense diferente no va a venir a provocarme. Porque fue una tarde de otoño kirchnerista. Porque escuchar la voz de Cristina me hace esbozar una sonrisa de ternura; porque ya nos dio tanto, que me asombra que pueda seguir dándonos.. . . Deuda externa, DDHH, Banco Central, Matrimonio Igualitario, Asignación Universal por Hijo, Ley de Medios, Reindustrialización, Rescate de las AFJP, Ministerio de Ciencia y Tecnología, salarios lógicos a los investigadores del CONICET, crecimiento a tasas chinas, Ley de Salud Mental a nivel nacional… seguro que me estoy olvidando un montón y ahora, YPF.
Porque escucharla siempre me llena de orgullo y me emociona, por mujer, por valiente, por osada, por sensible, por hermosa por fuera y por dentro.
Porque es MI PRESIDENTA.
Marta Masio
El viernes estuve de fiesta. Fui a tomar mate con unxs compañerxs frente al estadio de Vélez Sarsfield.
Parecería un comentario banal, simple, apolítico.
No es cierto: es altamente político.
Pude ir a tomar mate frente al estadio de Vélez, porque estoy viviendo la maravillosa etapa que Néstor y Cristina K me regalan. Nos regalan. A los 40.000.000 de argentinos.
Mis piernas y mis años no me aseguraban “aguante”, por eso elegí quedarme del lado de afuera, no entrar al estadio; ver a Cristina por la pantalla montada en Av. Juan B. Justo (Justo detrás de una parada del Mentibus de Mauricio).
Pude estar parada allí, y sentirme segura; ver policías pasar sin que me produjeran estremecimientos, pude esbozar cabriolas muegueras con el ritmo de los redoblantes y bombos compañeros, pude ver militantes de todos los colores, chicos y grandes, solitarios o en grupos; y circulaba un clima de armonía y coincidencia que nos hermanaba. Estábamos festejando que hace nueve años Néstor K ganara la presidencia con un porcentaje muy pequeño de votos; Claro, si nadie más quería “agarrar” el hierro caliente que era gobernar en ese tembladeral!! ¿Fueron cinco presidentes en una semana?
Al “cabezón” se lo veía contento cuando le puso la banda presidencial; pobre “cabezón”, cómo le pifió, le salió el tiro por la culata; creyó que “el pingüino” era un “nabo”. . .
Los chicos que hoy salen a la calle no vivieron a Kosteki y Santillán, la policía brava, la represión dura, los muertos de Plaza de Mayo. . . y ni que hablar de antes. Y por eso lo del mate. Porque el que piense diferente no va a venir a provocarme. Porque fue una tarde de otoño kirchnerista. Porque escuchar la voz de Cristina me hace esbozar una sonrisa de ternura; porque ya nos dio tanto, que me asombra que pueda seguir dándonos.. . . Deuda externa, DDHH, Banco Central, Matrimonio Igualitario, Asignación Universal por Hijo, Ley de Medios, Reindustrialización, Rescate de las AFJP, Ministerio de Ciencia y Tecnología, salarios lógicos a los investigadores del CONICET, crecimiento a tasas chinas, Ley de Salud Mental a nivel nacional… seguro que me estoy olvidando un montón y ahora, YPF.
Porque escucharla siempre me llena de orgullo y me emociona, por mujer, por valiente, por osada, por sensible, por hermosa por fuera y por dentro.
Porque es MI PRESIDENTA.
Marta Masio
lunes, 23 de abril de 2012
Decisión histórica de una Presidenta que hace historia con nosotrxs
16 de abril de 2012.
La militancia lo venía sintiendo en el aire, en las conversaciones con lxs compañerxs y lxs no tanto. La discreción con que se manejó el tema, en algún modo, nos obligó a preguntarnos si nos le metíamos demasiada presión a la Presidenta pidiendo la nacionalización, porque no era una decisión sencilla; por el contrario, eran demasiados los aspectos políticos y económicos a tener en cuenta.
Nuestra Cristina volvió a sorprendernos.
¿Por qué es tan fuerte, tan simbólica la expropiación de YPF? Lxs que tenemos ya unos años recordamos que así como sucedió con los ferrocarriles, YPF creó pueblos, trayendo a su vez organización y fuentes de trabajo.
Los ’90 –en el caso de YPF, fines de ’91- cancelaron esa posibilidad y ante el remate de las joyas de la abuela, varones y mujeres hicieron oír su protesta frente a la privatización, teniendo claro que ya no tendrían pueblo, lugar ni trabajo. Iniciadores de “la protesta social” en Cutral-Có, Salta, Santa Cruz y Chubut que se regó por todo el territorio del país hasta llegar a la capital, en ese momento federal, también nos dejaron para el permanente recuerdo los nombres de Víctor Choque, Teresa Rodríguez, Aníbal Verón.
La Presidenta tomó una decisión que será recordada como histórica y es importante saber que, en una sociedad que cada día muestra un grado mayor de madurez civil y política, la oposición respaldó el proyecto de soberanía hidrocarburífera que será uno de los instrumentos esenciales para continuar desarrollándonos. No menos importante es el acompañamiento de lxs presidentxs de los países de la Patria Grande con los que estamos fortaleciendo la unión, defendiendo el derecho de cada uno sobre los recursos naturales y la legalidad y legitimidad de las acciones de estos gobiernos.
Algunos plantearon porqué no se hizo antes. Tenemos unos cuantas respuestas para ello. Sin embargo, en un artículo de Tiempo Argentino de esta semana encontré la mejor de todas: “(…)la humanidad sólo se plantea los problemas que puede resolver porque al examinarlos con mayor detalle siempre descubre que el problema mismo sólo surge cuando las condiciones materiales requeridas para su solución ya existen o, por lo menos, están en proceso de formación”. Karl Marx, Contribución a la crítica de la economía política. [El libro me lo prestó Axel Kiciloff… no le cuenten a TN].
La respuesta a tamaña decisión no tardó en llegar. Lamentablemente, el gobierno español iguala patria con empresa pretendiendo convencer con ese argumento a sus ciudadanxs, instalando un nacionalismo bobo pero rentable, mientras nos acusa a nosotrxs de nacionalistas y populistas –palabra que les genera una reacción alérgica muy particular-. Teniendo en cuenta la crisis que atraviesa España, su gobierno necesita tapar sus problemas y encuentra en nuestrxs compatriotxs, esxs sudacas que no entienden nada, lxs sujetxs a aborrecer. Ellos, que tuvieron que quedarse con todas las empresas de recursos y servicios para venir a explicarnos cómo se hacen las cosas, que no invirtieron un peso y vaciaron no una sino tres veces Aerolíneas Argentinas!. Repsol, que no es una empresa española sino una multinacional, giró utilidades al exterior sin reinvertir en exploración, desarrollo, descubrimiento ni producción de acuerdo a las necesidades que demanda el actual desarrollo de nuestra economía; desabasteció el mercado interno a su antojo, provocando faltantes de nafta en momentos claves; aumentó sin sustento en análisis de costos los precios de los combustibles y perjudicó el medio ambiente.
Por lo que todavía nos falta, me gustaría mucho, realmente mucho, que nuestro país renuncie a permanecer en el CIADI, el tribunal arbitral del Banco Mundial creado con el propósito de proteger “la seguridad jurídica de las empresas”, porque ya sabemos a cuáles empresas protegerá siempre. Otros países de América del Sur ya lo han hecho, avancemos en ese sentido.
Mientras tanto, nosotrxs, lxs del Modelo Nacional y Popular seguimos sumando consignas que nos identifican cada vez más: Verdad, Justicia, Memoria, Soberanía, Democracia, Equidad, Inclusión Social.Pensando en lxs argentinxs y en la Argentina. Sin aflojar, porque esto recién empieza y entre todxs es más fácil.
Con Cristina, por todo lo que falta.
Elisa Aliatta
martes, 3 de abril de 2012
“Mi tumba no anden buscando
porque no la encontrarán
mis manos son las que van
en otras manos tirando
mi voz la que está gritando
mi sueño el que vive entero
y sepan que sólo muero
si ustedes van aflojando
porque el que murió peleando
vive en cada compañero.”
"Milonga del Fusilado"
Pepe Guerra
Elisa Aliatta
jueves, 8 de marzo de 2012
LAS MUJERES VAMOS POR MÁS

Una vez más, en el Día Internacional de la Mujer Trabajadora venimos a dar a este nuevo 8 de marzo su antiguo y siempre vigente sentido de lucha, de conmemoración y solidaridad, más fuerte que los ramos de flores y los saludos festivos.
Recogemos conquistas anteriores y nos sentimos orgullosas de las mujeres que nos precedieron. De las protagonistas de las luchas por la independencia, de las sufragistas, de las feministas y mujeres de la política argentina que marcaron un camino de activismo y emancipación desde los albores de la República. Nos enorgullecemos de Evita, la abanderada de los humildes, que fue bisagra para el protagonismo público de las mujeres. De las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, con su fuerza resistente y esperanzadora. De las mujeres que pusieron todo para enfrentar al neoliberalismo: de las piqueteras, las luchadoras sociales, las dirigentes barriales, las mujeres de la política que día a día renuevan el entusiasmo de esta hermosa herramienta para la transformación. Nos enorgullecemos de “esa mujer”, de nuestra Presidenta, Cristina Fernández. La primera mujer electa presidenta y re-electa que está abriendo un camino de liderazgo para generaciones futuras, no sólo de la Argentina.
Nos enorgullece una tradición nacional de logros pioneros para la región en materia de educación para las niñas, trabajo femenino remunerado, voto femenino, ley de cupos, participación política militante, divorcio vincular y patria potestad compartida, contra la violencia familiar y su prevención, entre tantos otros temas.
Esta historia lejana y presente nos convoca y moviliza. Venimos a abrir la avenida de nuevas conquistas para mejorar la vida de las mujeres en el marco del objetivo de una sociedad igualitaria.
La democracia entendida como asunción de conflictos y ampliación de derechos, y el consiguiente esfuerzo por revertir los efectos del neoliberalismo, encarnados en las sucesivas gestiones presidenciales de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, ha dado lugar a avances significativos en esta tradición de justicia social y sociedad igualitaria a reconquistar: el programa nacional de salud sexual y procreación responsable, la inclusión previsional, que tiene un 75% de mujeres titulares de este derecho y permitió a muchas sin aportes recibir una jubilación; la ley de educación sexual integral; la asignación universal por hijo, extendida a las mujeres embarazadas a partir del tercer mes de gestación; la iniciativa para sancionar una ley para trabajadoras de casas particulares; la ley para prevenir, sancionar y erradicar todas las formas de violencia hacia la mujer; la ley de trata; la prohibición de oferta sexual en los avisos clasificados; los protocolos de atención al aborto legal, a la atención de las consecuencias de abortos sépticos, a las víctimas de violencia sexual, la Ley de servicios de comunicación audiovisual, herramienta de democratizar la palabra, la Ley de matrimonio igualitario.
Venimos a dar cuenta también y a corroborar la dificultad que existe a la hora de implementar las significativas leyes ya logradas: sabemos que lo central de las luchas contra la discriminación de las mujeres, a favor de su autonomía, integridad y libertad, se libran en el terreno cultural, en sociedades que siguen signadas por parámetros patriarcales. Las leyes si bien reflejan un cambio social y de época no producen mecánicamente las transformaciones buscadas. Baste como ejemplo el inaceptable accionar de los funcionarios de la Provincia de Entre Ríos (el Ministro de Salud, el Director del Hospital y el juez Tomaselli) en el caso de la niña de 11 años violada a la que se negó el derecho a un aborto consagrado en la legislación argentina desde el año 1921.
Pero también venimos por más derechos: con todo lo logrado en el marco de una política de redistribución de la riqueza, sigue siendo muy alta la proporción de quienes subsisten en la economía informal, donde las mujeres todavía somos mayoría; necesitamos lograr una de las más antiguas reivindicaciones: la de igual salario por igual trabajo; necesitamos la multiplicación de espacios de cuidado infantil para que las mujeres no tengamos que optar entre la maternidad y un empleo remunerado, o tengamos que resignarnos a un desempeño deficiente de nuestras actividades; necesitamos que se erradique del código penal la figura del “avenimiento”, que permite que un violador no cumpla su pena si se casa con la violada, que dio lugar al aberrante asesinato de Carla Figueroa en La Pampa; necesitamos modificar la ley de trata para que no se exija a las víctimas de ese delito mayores de edad pruebas de coacción, que en la mayor parte de los casos no pueden dar porque viven en el terror, como lo muestran los impactantes testimonios en el juicio por el secuestro de María de los Ángeles Verón que se desarrolla en Tucumán; queremos que en los históricos juicios por los crímenes de lesa humanidad de la última dictadura tengan cabida las denuncias de violaciones contra la integridad sexual de mujeres secuestradas y presas en centros clandestinos de detención, y la consiguiente sanción a esos crímenes reconociéndolos como delitos de lesa humanidad. Y que este movimiento repercuta en las condiciones actuales de las mujeres internadas en institutos, psiquiátricos o cárceles. Necesitamos que no sigan siendo las mujeres de los sectores populares, de nuestras barriadas más humildes o de las zonas más alejadas las que mueran por abortos inseguros o sigan engrosando la enorme lista anual de egresos hospitalarios, que dejan enormes secuelas para su vida y su salud. Queremos seguir ampliando el espectro de derechos más arduos a conquistar. Y para que esto sea posible es necesario que se genere un debate parlamentario franco y de cara a la realidad cotidiana que viven miles de mujeres en nuestro país. El debate por el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo en el primer trimestre de gestación, propuesto en el proyecto de ley de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, que cuenta con una enorme coalición social que lo respalda, es un debate que nuestra democracia se merece. Como también lo es la sanción de la Ley de Identidad de Género, que seguramente nos movilizará para acompañar su discusión en el Senado Nacional.
Para sostener todas las conquistas ya logradas y para avanzar por todas las que tenemos por lograr es fundamental organizarnos, participar, encontrarnos, fortalecer los lazos de la solidaridad entre las mujeres, que nos permita crecer en el reconocimiento y el respeto de nuestra diversidad y de nuestros objetivos comunes. La organización y el protagonismo de las mujeres es el camino para construir una sociedad con igualdad en todos los ámbitos de la vida y para avanzar en una utopía necesaria: la erradicación de cualquier tipo de violencia contra las mujeres.
La inclusión de la perspectiva de género en el conjunto de las políticas y las instituciones, contribuye a la profundización del proyecto nacional. De esto también se trata la sintonía fina.
Con la alegría del encuentro, las mujeres de las organizaciones sociales, sindicales, políticas, religiosas, de la cultura, las mujeres del proyecto nacional y popular: VAMOS POR MÁS.
Firman:
Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), Movimiento Evita, Nuevo Encuentro, CTERA, Todas con Cristina, Federación de Tierra y Vivienda (FTV), Integrantes de la Red PAR (periodistas por una comunicación no sexista), SUTEBA, UTE, Movimiento Territorial de Liberación (MTL), Partido Comunista Argentino, Federación Juvenil Comunista, Raíz Social, Abogados por la Justicia Social (AJUS), Asociación del Personal Aeronáutico (APA), Centro de Estudios Mujeres y Trabajo (CEMyT), Comisión Política de la Iglesia dimensión de fe (CPI), Pueblos del Sur, Tendencia Nacional y Popular, Agrupación Pocho Lepratti de ATE, Partido Frente Grande, AJB Encuentro, CONADU, Corriente Justicia Social, Frente de Mujeres K, MUP, Programa de Estudios feministas Poscoloniales-IDAES-UNSAM, Espacio Argumentos, Integrantes de la campaña nacional por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, Allit, Cooperativa Nadia Echazú, Partido Comunista Congreso Extraordinario, Mujeres del Sur, Unión de Músicos – ADEMUS, siguen firmas.
DECLARACIÓN 8 DE MARZO 2012 LAS MUJERES VAMOS POR MÁS
Una vez más, en el Día Internacional de la Mujer Trabajadora venimos a dar a este nuevo 8 de marzo su antiguo y siempre vigente sentido de lucha, de conmemoración y solidaridad, más fuerte que los ramos de flores y los saludos festivos.
Recogemos conquistas anteriores y nos sentimos orgullosas de las mujeres que nos precedieron. De las protagonistas de las luchas por la independencia, de las sufragistas, de las feministas y mujeres de la política argentina que marcaron un camino de activismo y emancipación desde los albores de la República. Nos enorgullecemos de Evita, la abanderada de los humildes, que fue bisagra para el protagonismo público de las mujeres. De las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, con su fuerza resistente y esperanzadora. De las mujeres que pusieron todo para enfrentar al neoliberalismo: de las piqueteras, las luchadoras sociales, las dirigentes barriales, las mujeres de la política que día a día renuevan el entusiasmo de esta hermosa herramienta para la transformación. Nos enorgullecemos de “esa mujer”, de nuestra Presidenta, Cristina Fernández. La primera mujer electa presidenta y re-electa que está abriendo un camino de liderazgo para generaciones futuras, no sólo de la Argentina.
Nos enorgullece una tradición nacional de logros pioneros para la región en materia de educación para las niñas, trabajo femenino remunerado, voto femenino, ley de cupos, participación política militante, divorcio vincular y patria potestad compartida, contra la violencia familiar y su prevención, entre tantos otros temas.
Esta historia lejana y presente nos convoca y moviliza. Venimos a abrir la avenida de nuevas conquistas para mejorar la vida de las mujeres en el marco del objetivo de una sociedad igualitaria.
La democracia entendida como asunción de conflictos y ampliación de derechos, y el consiguiente esfuerzo por revertir los efectos del neoliberalismo, encarnados en las sucesivas gestiones presidenciales de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, ha dado lugar a avances significativos en esta tradición de justicia social y sociedad igualitaria a reconquistar: el programa nacional de salud sexual y procreación responsable, la inclusión previsional, que tiene un 75% de mujeres titulares de este derecho y permitió a muchas sin aportes recibir una jubilación; la ley de educación sexual integral; la asignación universal por hijo, extendida a las mujeres embarazadas a partir del tercer mes de gestación; la iniciativa para sancionar una ley para trabajadoras de casas particulares; la ley para prevenir, sancionar y erradicar todas las formas de violencia hacia la mujer; la ley de trata; la prohibición de oferta sexual en los avisos clasificados; los protocolos de atención al aborto legal, a la atención de las consecuencias de abortos sépticos, a las víctimas de violencia sexual, la Ley de servicios de comunicación audiovisual, herramienta de democratizar la palabra, la Ley de matrimonio igualitario.
Venimos a dar cuenta también y a corroborar la dificultad que existe a la hora de implementar las significativas leyes ya logradas: sabemos que lo central de las luchas contra la discriminación de las mujeres, a favor de su autonomía, integridad y libertad, se libran en el terreno cultural, en sociedades que siguen signadas por parámetros patriarcales. Las leyes si bien reflejan un cambio social y de época no producen mecánicamente las transformaciones buscadas. Baste como ejemplo el inaceptable accionar de los funcionarios de la Provincia de Entre Ríos (el Ministro de Salud, el Director del Hospital y el juez Tomaselli) en el caso de la niña de 11 años violada a la que se negó el derecho a un aborto consagrado en la legislación argentina desde el año 1921.
Pero también venimos por más derechos: con todo lo logrado en el marco de una política de redistribución de la riqueza, sigue siendo muy alta la proporción de quienes subsisten en la economía informal, donde las mujeres todavía somos mayoría; necesitamos lograr una de las más antiguas reivindicaciones: la de igual salario por igual trabajo; necesitamos la multiplicación de espacios de cuidado infantil para que las mujeres no tengamos que optar entre la maternidad y un empleo remunerado, o tengamos que resignarnos a un desempeño deficiente de nuestras actividades; necesitamos que se erradique del código penal la figura del “avenimiento”, que permite que un violador no cumpla su pena si se casa con la violada, que dio lugar al aberrante asesinato de Carla Figueroa en La Pampa; necesitamos modificar la ley de trata para que no se exija a las víctimas de ese delito mayores de edad pruebas de coacción, que en la mayor parte de los casos no pueden dar porque viven en el terror, como lo muestran los impactantes testimonios en el juicio por el secuestro de María de los Ángeles Verón que se desarrolla en Tucumán; queremos que en los históricos juicios por los crímenes de lesa humanidad de la última dictadura tengan cabida las denuncias de violaciones contra la integridad sexual de mujeres secuestradas y presas en centros clandestinos de detención, y la consiguiente sanción a esos crímenes reconociéndolos como delitos de lesa humanidad. Y que este movimiento repercuta en las condiciones actuales de las mujeres internadas en institutos, psiquiátricos o cárceles. Necesitamos que no sigan siendo las mujeres de los sectores populares, de nuestras barriadas más humildes o de las zonas más alejadas las que mueran por abortos inseguros o sigan engrosando la enorme lista anual de egresos hospitalarios, que dejan enormes secuelas para su vida y su salud. Queremos seguir ampliando el espectro de derechos más arduos a conquistar. Y para que esto sea posible es necesario que se genere un debate parlamentario franco y de cara a la realidad cotidiana que viven miles de mujeres en nuestro país. El debate por el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo en el primer trimestre de gestación, propuesto en el proyecto de ley de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, que cuenta con una enorme coalición social que lo respalda, es un debate que nuestra democracia se merece. Como también lo es la sanción de la Ley de Identidad de Género, que seguramente nos movilizará para acompañar su discusión en el Senado Nacional.
Para sostener todas las conquistas ya logradas y para avanzar por todas las que tenemos por lograr es fundamental organizarnos, participar, encontrarnos, fortalecer los lazos de la solidaridad entre las mujeres, que nos permita crecer en el reconocimiento y el respeto de nuestra diversidad y de nuestros objetivos comunes. La organización y el protagonismo de las mujeres es el camino para construir una sociedad con igualdad en todos los ámbitos de la vida y para avanzar en una utopía necesaria: la erradicación de cualquier tipo de violencia contra las mujeres.
La inclusión de la perspectiva de género en el conjunto de las políticas y las instituciones, contribuye a la profundización del proyecto nacional. De esto también se trata la sintonía fina.
Con la alegría del encuentro, las mujeres de las organizaciones sociales, sindicales, políticas, religiosas, de la cultura, las mujeres del proyecto nacional y popular: VAMOS POR MÁS.
Firman:
Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), Movimiento Evita, Nuevo Encuentro, CTERA, Todas con Cristina, Federación de Tierra y Vivienda (FTV), Integrantes de la Red PAR (periodistas por una comunicación no sexista), SUTEBA, UTE, Movimiento Territorial de Liberación (MTL), Partido Comunista Argentino, Federación Juvenil Comunista, Raíz Social, Abogados por la Justicia Social (AJUS), Asociación del Personal Aeronáutico (APA), Centro de Estudios Mujeres y Trabajo (CEMyT), Comisión Política de la Iglesia dimensión de fe (CPI), Pueblos del Sur, Tendencia Nacional y Popular, Agrupación Pocho Lepratti de ATE, Partido Frente Grande, AJB Encuentro, CONADU, Corriente Justicia Social, Frente de Mujeres K, MUP, Programa de Estudios feministas Poscoloniales-IDAES-UNSAM, Espacio Argumentos, Integrantes de la campaña nacional por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, Allit, Cooperativa Nadia Echazú, Partido Comunista Congreso Extraordinario, Mujeres del Sur, Unión de Músicos – ADEMUS, siguen firmas.
Recogemos conquistas anteriores y nos sentimos orgullosas de las mujeres que nos precedieron. De las protagonistas de las luchas por la independencia, de las sufragistas, de las feministas y mujeres de la política argentina que marcaron un camino de activismo y emancipación desde los albores de la República. Nos enorgullecemos de Evita, la abanderada de los humildes, que fue bisagra para el protagonismo público de las mujeres. De las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, con su fuerza resistente y esperanzadora. De las mujeres que pusieron todo para enfrentar al neoliberalismo: de las piqueteras, las luchadoras sociales, las dirigentes barriales, las mujeres de la política que día a día renuevan el entusiasmo de esta hermosa herramienta para la transformación. Nos enorgullecemos de “esa mujer”, de nuestra Presidenta, Cristina Fernández. La primera mujer electa presidenta y re-electa que está abriendo un camino de liderazgo para generaciones futuras, no sólo de la Argentina.
Nos enorgullece una tradición nacional de logros pioneros para la región en materia de educación para las niñas, trabajo femenino remunerado, voto femenino, ley de cupos, participación política militante, divorcio vincular y patria potestad compartida, contra la violencia familiar y su prevención, entre tantos otros temas.
Esta historia lejana y presente nos convoca y moviliza. Venimos a abrir la avenida de nuevas conquistas para mejorar la vida de las mujeres en el marco del objetivo de una sociedad igualitaria.
La democracia entendida como asunción de conflictos y ampliación de derechos, y el consiguiente esfuerzo por revertir los efectos del neoliberalismo, encarnados en las sucesivas gestiones presidenciales de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, ha dado lugar a avances significativos en esta tradición de justicia social y sociedad igualitaria a reconquistar: el programa nacional de salud sexual y procreación responsable, la inclusión previsional, que tiene un 75% de mujeres titulares de este derecho y permitió a muchas sin aportes recibir una jubilación; la ley de educación sexual integral; la asignación universal por hijo, extendida a las mujeres embarazadas a partir del tercer mes de gestación; la iniciativa para sancionar una ley para trabajadoras de casas particulares; la ley para prevenir, sancionar y erradicar todas las formas de violencia hacia la mujer; la ley de trata; la prohibición de oferta sexual en los avisos clasificados; los protocolos de atención al aborto legal, a la atención de las consecuencias de abortos sépticos, a las víctimas de violencia sexual, la Ley de servicios de comunicación audiovisual, herramienta de democratizar la palabra, la Ley de matrimonio igualitario.
Venimos a dar cuenta también y a corroborar la dificultad que existe a la hora de implementar las significativas leyes ya logradas: sabemos que lo central de las luchas contra la discriminación de las mujeres, a favor de su autonomía, integridad y libertad, se libran en el terreno cultural, en sociedades que siguen signadas por parámetros patriarcales. Las leyes si bien reflejan un cambio social y de época no producen mecánicamente las transformaciones buscadas. Baste como ejemplo el inaceptable accionar de los funcionarios de la Provincia de Entre Ríos (el Ministro de Salud, el Director del Hospital y el juez Tomaselli) en el caso de la niña de 11 años violada a la que se negó el derecho a un aborto consagrado en la legislación argentina desde el año 1921.
Pero también venimos por más derechos: con todo lo logrado en el marco de una política de redistribución de la riqueza, sigue siendo muy alta la proporción de quienes subsisten en la economía informal, donde las mujeres todavía somos mayoría; necesitamos lograr una de las más antiguas reivindicaciones: la de igual salario por igual trabajo; necesitamos la multiplicación de espacios de cuidado infantil para que las mujeres no tengamos que optar entre la maternidad y un empleo remunerado, o tengamos que resignarnos a un desempeño deficiente de nuestras actividades; necesitamos que se erradique del código penal la figura del “avenimiento”, que permite que un violador no cumpla su pena si se casa con la violada, que dio lugar al aberrante asesinato de Carla Figueroa en La Pampa; necesitamos modificar la ley de trata para que no se exija a las víctimas de ese delito mayores de edad pruebas de coacción, que en la mayor parte de los casos no pueden dar porque viven en el terror, como lo muestran los impactantes testimonios en el juicio por el secuestro de María de los Ángeles Verón que se desarrolla en Tucumán; queremos que en los históricos juicios por los crímenes de lesa humanidad de la última dictadura tengan cabida las denuncias de violaciones contra la integridad sexual de mujeres secuestradas y presas en centros clandestinos de detención, y la consiguiente sanción a esos crímenes reconociéndolos como delitos de lesa humanidad. Y que este movimiento repercuta en las condiciones actuales de las mujeres internadas en institutos, psiquiátricos o cárceles. Necesitamos que no sigan siendo las mujeres de los sectores populares, de nuestras barriadas más humildes o de las zonas más alejadas las que mueran por abortos inseguros o sigan engrosando la enorme lista anual de egresos hospitalarios, que dejan enormes secuelas para su vida y su salud. Queremos seguir ampliando el espectro de derechos más arduos a conquistar. Y para que esto sea posible es necesario que se genere un debate parlamentario franco y de cara a la realidad cotidiana que viven miles de mujeres en nuestro país. El debate por el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo en el primer trimestre de gestación, propuesto en el proyecto de ley de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, que cuenta con una enorme coalición social que lo respalda, es un debate que nuestra democracia se merece. Como también lo es la sanción de la Ley de Identidad de Género, que seguramente nos movilizará para acompañar su discusión en el Senado Nacional.
Para sostener todas las conquistas ya logradas y para avanzar por todas las que tenemos por lograr es fundamental organizarnos, participar, encontrarnos, fortalecer los lazos de la solidaridad entre las mujeres, que nos permita crecer en el reconocimiento y el respeto de nuestra diversidad y de nuestros objetivos comunes. La organización y el protagonismo de las mujeres es el camino para construir una sociedad con igualdad en todos los ámbitos de la vida y para avanzar en una utopía necesaria: la erradicación de cualquier tipo de violencia contra las mujeres.
La inclusión de la perspectiva de género en el conjunto de las políticas y las instituciones, contribuye a la profundización del proyecto nacional. De esto también se trata la sintonía fina.
Con la alegría del encuentro, las mujeres de las organizaciones sociales, sindicales, políticas, religiosas, de la cultura, las mujeres del proyecto nacional y popular: VAMOS POR MÁS.
Firman:
Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), Movimiento Evita, Nuevo Encuentro, CTERA, Todas con Cristina, Federación de Tierra y Vivienda (FTV), Integrantes de la Red PAR (periodistas por una comunicación no sexista), SUTEBA, UTE, Movimiento Territorial de Liberación (MTL), Partido Comunista Argentino, Federación Juvenil Comunista, Raíz Social, Abogados por la Justicia Social (AJUS), Asociación del Personal Aeronáutico (APA), Centro de Estudios Mujeres y Trabajo (CEMyT), Comisión Política de la Iglesia dimensión de fe (CPI), Pueblos del Sur, Tendencia Nacional y Popular, Agrupación Pocho Lepratti de ATE, Partido Frente Grande, AJB Encuentro, CONADU, Corriente Justicia Social, Frente de Mujeres K, MUP, Programa de Estudios feministas Poscoloniales-IDAES-UNSAM, Espacio Argumentos, Integrantes de la campaña nacional por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, Allit, Cooperativa Nadia Echazú, Partido Comunista Congreso Extraordinario, Mujeres del Sur, Unión de Músicos – ADEMUS, siguen firmas.
viernes, 24 de febrero de 2012
Nuevo año con nuevas militancias
2011 estuvo marcado por la campaña donde trabajamos con convicción para la reelección de nuestra Presidenta. Entre tanto, en un Frente de mujeres, fueron apareciendo los temas de género, que algunxs llaman “de mujeres” minimizando sus alcances o pretendiendo instalar que no son temas de todos.
La Presidenta nos habla de la sintonía fina que marcará su segundo mandato para lograr más inclusión, distribución, derechos que nos permitirán estar mejor día a día.Mucho se ha hecho: hoy vemos instaladas como políticas de estado reivindicaciones por las que las mujeres hemos luchado durante años: la Ley de de Salud Sexual y Procreación Responsable, la de Educación Sexual Integral, la de Parto Humanizado, la de Ligadura de Trompas de Falopio en las mujeres y de los conductos deferentes o vasectomía en el varón, la de Educación Sexual Integral, la de Protección Integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollan sus relaciones interpersonales, la de Matrimonio Igualitario y otras políticas que inciden directamente en las mujeres como la Asignación Universal por hijo o las jubilaciones de amas de casa.
También queda mucho por hacer en estos cuatro años. Nos preocupa la trata de personas, el acceso igualitario de las mujeres al trabajo y la equidad de varones y mujeres en los ámbitos de decisión, el cumplimiento del cupo sindical, la sanción de Régimen Especial de Contrato de Trabajo para el personal de Casas Particulares, los problemas que se presentan en algunas provincias con la efectiva implementación de la Ley de Salud Sexual y Reproductiva.
Creemos que también deberán encontrarse repuestas y soluciones a estas y otras demandas con perspectiva de género sin que pedirlas implique estar fuera del modelo; muy por el contrario, es porque estamos dentro que podemos plantear a este proyecto político que vamos por más derechos.

La violencia contra las mujeres
Los medios instalaron este tema en abundancia, algunas veces desde el amarillismo que elige presentarlo como “crímenes pasionales”, otras adoptando desde los titulares una postura anti-k manifiesta que la vincula a “inseguridad” o “falta de políticas públicas”. Claro que siempre pudimos encontrar otra forma de hacer periodismo que nos ofreció información valiosa para empezar a saber de qué hablamos y por qué nos preocupan –entre otras cosas- las impactantes cifras de feminicidios.
El 25 de noviembre de 2011 “Día Internacional para la erradicación de la violencia hacia las mujeres” participamos en las calles de la ciudad con compañeras de distintas organizaciones sociales, políticas y sindicales en distintas acciones que se organizaron con el fin de sensibilizar a lxs cuidadanxs, dialogando con varones y mujeres sobre machismo y violencia hacia mujeres, adolescentes y niñxs, trabajando por la equidad de género y tratando de analizar los modelos hegemónicos de masculinidad para generar los cambios que necesitamos. Pero nos quedamos con ganas de hacer más, para que el tema no se trabaje intensamente sólo el 25 de noviembre :así inauguramos la “Campaña de sensibilización de la NO violencia contra la mujer”.
La encaramos como un auténtico trabajo de militancia realizado por quienes reconocemos los logros en materia de Derechos Humanos alcanzados por el proyecto nacional iniciado en Argentina por el Presidente Néstor Kirchner y consideramos necesario contribuir con este modelo de país con compromiso, dentro del amplio espacio que es el kirchnerismo.
Nuestro objetivo es instalar en la agenda de la comunidad que la violencia contra las mujeres es una de las formas más frecuentes de violación de los derechos humanos.

Por ello, cada día 25 de este año saldremos a diferentes plazas y parques de la Ciudad de Buenos Aires a decir “Basta de violencia contra la mujer en cualquiera de sus formas”, circulando por los senderos de la divulgación de leyes y políticas públicas que defienden a la mujer, concientizando sobre la necesidad de cambiar pautas culturales y hábitos naturalizados que vulneran la igualdad entre varones y mujeres.

La coordinación del programa “Las víctimas contra las violencias” del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos nos brindó la oportunidad de promoverlo, dar a conocer su actividad y facilitar un recurso para hacerle frente a “las violencias”. Agradecemos la confianza, el asesoramiento y el material brindado por la coordinación del programa y las representantes de cada una de sus equipos. Ponemos especial énfasis en nuestro reconocimiento hacia todas ellas que nos posibilitaron acceder a la difusión de una política social comprometida con la mujer.

El 25 de enero estuvimos en Leopoldo Marechal y Eustaquio Díaz Vélez, en Parque Centenario. Allí nos reunimos un grupo de compañeras con nuestras insignias e identificadores, nuestro entusiasmo y nuestras convicciones a decir nuestro enérgico NO a la Violencia contra las Mujeres.Contábamos con afiches del programa “Las Víctimas contra las violencias” y con abundante cantidad de folletos que fueron entregados en la vía pública contribuyendo a la palabra, al diálogo y al intercambio, promoviendo la importancia de llamar al 137 (que es el número de la Brigada móvil contra la violencia familiar donde se atiende los 365 días del año durante las 24 horas) y explicando cómo funciona el programa.

El próximo sábado 25 de febrero estaremos nuevamente en la calle: esta vez será en Parque Lezama, en la esquina de Brasil y Defensa, a partir de las 18:00 hasta las 20:00 aproximadamente.
Lo haremos con la certeza de contribuir con el proyecto nacional y popular, simplemente por ponernos en marcha, por militarlo; y de estar accionando concretamente contra el problema universal de la violencia de género.
¡Vení! ¡Te esperamos! Erradicar la violencia es tarea de todxs.
Elisa Aliatta
La Presidenta nos habla de la sintonía fina que marcará su segundo mandato para lograr más inclusión, distribución, derechos que nos permitirán estar mejor día a día.Mucho se ha hecho: hoy vemos instaladas como políticas de estado reivindicaciones por las que las mujeres hemos luchado durante años: la Ley de de Salud Sexual y Procreación Responsable, la de Educación Sexual Integral, la de Parto Humanizado, la de Ligadura de Trompas de Falopio en las mujeres y de los conductos deferentes o vasectomía en el varón, la de Educación Sexual Integral, la de Protección Integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollan sus relaciones interpersonales, la de Matrimonio Igualitario y otras políticas que inciden directamente en las mujeres como la Asignación Universal por hijo o las jubilaciones de amas de casa.
También queda mucho por hacer en estos cuatro años. Nos preocupa la trata de personas, el acceso igualitario de las mujeres al trabajo y la equidad de varones y mujeres en los ámbitos de decisión, el cumplimiento del cupo sindical, la sanción de Régimen Especial de Contrato de Trabajo para el personal de Casas Particulares, los problemas que se presentan en algunas provincias con la efectiva implementación de la Ley de Salud Sexual y Reproductiva.
Creemos que también deberán encontrarse repuestas y soluciones a estas y otras demandas con perspectiva de género sin que pedirlas implique estar fuera del modelo; muy por el contrario, es porque estamos dentro que podemos plantear a este proyecto político que vamos por más derechos.

La violencia contra las mujeres
Los medios instalaron este tema en abundancia, algunas veces desde el amarillismo que elige presentarlo como “crímenes pasionales”, otras adoptando desde los titulares una postura anti-k manifiesta que la vincula a “inseguridad” o “falta de políticas públicas”. Claro que siempre pudimos encontrar otra forma de hacer periodismo que nos ofreció información valiosa para empezar a saber de qué hablamos y por qué nos preocupan –entre otras cosas- las impactantes cifras de feminicidios.
El 25 de noviembre de 2011 “Día Internacional para la erradicación de la violencia hacia las mujeres” participamos en las calles de la ciudad con compañeras de distintas organizaciones sociales, políticas y sindicales en distintas acciones que se organizaron con el fin de sensibilizar a lxs cuidadanxs, dialogando con varones y mujeres sobre machismo y violencia hacia mujeres, adolescentes y niñxs, trabajando por la equidad de género y tratando de analizar los modelos hegemónicos de masculinidad para generar los cambios que necesitamos. Pero nos quedamos con ganas de hacer más, para que el tema no se trabaje intensamente sólo el 25 de noviembre :así inauguramos la “Campaña de sensibilización de la NO violencia contra la mujer”.
La encaramos como un auténtico trabajo de militancia realizado por quienes reconocemos los logros en materia de Derechos Humanos alcanzados por el proyecto nacional iniciado en Argentina por el Presidente Néstor Kirchner y consideramos necesario contribuir con este modelo de país con compromiso, dentro del amplio espacio que es el kirchnerismo.
Nuestro objetivo es instalar en la agenda de la comunidad que la violencia contra las mujeres es una de las formas más frecuentes de violación de los derechos humanos.

Por ello, cada día 25 de este año saldremos a diferentes plazas y parques de la Ciudad de Buenos Aires a decir “Basta de violencia contra la mujer en cualquiera de sus formas”, circulando por los senderos de la divulgación de leyes y políticas públicas que defienden a la mujer, concientizando sobre la necesidad de cambiar pautas culturales y hábitos naturalizados que vulneran la igualdad entre varones y mujeres.
La coordinación del programa “Las víctimas contra las violencias” del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos nos brindó la oportunidad de promoverlo, dar a conocer su actividad y facilitar un recurso para hacerle frente a “las violencias”. Agradecemos la confianza, el asesoramiento y el material brindado por la coordinación del programa y las representantes de cada una de sus equipos. Ponemos especial énfasis en nuestro reconocimiento hacia todas ellas que nos posibilitaron acceder a la difusión de una política social comprometida con la mujer.
El 25 de enero estuvimos en Leopoldo Marechal y Eustaquio Díaz Vélez, en Parque Centenario. Allí nos reunimos un grupo de compañeras con nuestras insignias e identificadores, nuestro entusiasmo y nuestras convicciones a decir nuestro enérgico NO a la Violencia contra las Mujeres.Contábamos con afiches del programa “Las Víctimas contra las violencias” y con abundante cantidad de folletos que fueron entregados en la vía pública contribuyendo a la palabra, al diálogo y al intercambio, promoviendo la importancia de llamar al 137 (que es el número de la Brigada móvil contra la violencia familiar donde se atiende los 365 días del año durante las 24 horas) y explicando cómo funciona el programa.
El próximo sábado 25 de febrero estaremos nuevamente en la calle: esta vez será en Parque Lezama, en la esquina de Brasil y Defensa, a partir de las 18:00 hasta las 20:00 aproximadamente.
Lo haremos con la certeza de contribuir con el proyecto nacional y popular, simplemente por ponernos en marcha, por militarlo; y de estar accionando concretamente contra el problema universal de la violencia de género.
¡Vení! ¡Te esperamos! Erradicar la violencia es tarea de todxs.
Elisa Aliatta
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